El niño que presenta algún tipo de dificultad relacionada con una discapacidad física o psíquica, necesita unos soportes técnicos, posturales o informáticos, entre otros, que minimicen sus limitaciones y faciliten sus posibilidades. Al mismo tiempo, es imprescindible que los profesionales que lo atienden comprendan enteramente las características de su trastorno, ya sea en el contexto de una escolarización ordinaria o bien especializada. En este sentido, se realiza un asesoramiento-soporte dirigido a profesionales, con tal de acerar las necesidades psicológicas y pedagógicas a los aspectos médicos teniendo en cuenta las necesidades específicas del niño.
En el caso de adultos con disminución, el soporte a profesinales responsables que los atienden diariamente en los talleres ocupacionales o en los pisos-residencias, facilita en muchos casos, el rendimiento, la convivencia, y se reduce la medicalización. La oferta de servicios es amplia::